FELUCO
Oh, que paso chiquillos y chiquillas.
Me ha dicho el que lleva el temilla este que les cuente un poco mi vida y la de mi gente (incluido Canelo), pero el chiquillo dice que solo tengo un par de renglones y que lo haga cortito, ¡yas coño!, este no sabe que yo he vivio más que una “tortuga boba”.
Nunca se me ha dado muy bien esto de escribir, de chico los libros no eran lo mio, pero con un poco de esfuerzo y los cogotasos de mi señor padre salí pa’lante. Terminé la FP2 como técnico especialista en logística, y la verdad que la profesión la llevaba dentro, porque en de chiquillo siempre estaba carriando agua de la acequia de mi pueblo natal (Firgas), hasta la casa de mis padres. De hecho na’ más terminar la carrera, cogí carrerilla y empecé a trabajar de repartidor en una empresa de agua embotellada, y es que uno, lleva con orgullo y sentimiento esta profesión.
Yo siempre he sido zurdo pa’ todo: pa’ jugar al futbol, pa’ comer, pa’ escribir y hasta pa’ coger las cajas de agua, mi señora siempre me ha dicho que tengo un brazo más desarrollado que el otro, pero ella lo dice porque me quiere y me vé con otros ojos. Hablando de Lolina, no sé si les he contado alguna vez donde la conocí, siempre que lo recuerdo las lagrimas me las bebo, fué el 11 de Julio de 1982, en la universidad de La Laguna, allí estaba ella en la cafetería; antes de que se pregunten si yo estuve en la universidad estudiando, les aclaro que no, yo hice el cuartel en Hoya Fría, y por eso me encontraba en Tenerife, fuí pa’lla gracias al Jet-foil, ya que nunca me he llevado bien con los aviones y en aquella época el susodicho barco era toda una novedad, prodigio de la tecnología. ¿y que coño hacía yo en la universidad?, resulta de ser que esa tarde se jugaba la final del mundial 82, y pa’lla fuimos yo, el sevillano, Lolo el moro y Paco el gomero. Medio mundial lo vimos allí ya que tenían una teli en color y los botellines nos salían a 5 duros. La chiquilla mía estudiaba en la universidad, ella se pagaba lo estudios trabajando de camarera allí, mi Lolina siempre ha sido una mujer luchadora. Cuando la ví coño el primer día, los ojos se me saltaron, hasta hoy en día que en toavia los tengo enhuevaos.
Despues de convencé a mi suegro Lolina se vino pa’ca, y con esto del trajín de isla a isla, tuvo que dejar los estudios, entre otras cosas porque al año estaba en camino Echedey, mi primer hijo, y digo primer porque pa’ mi Guaci ya es como de la familia, por no hablar de Canelo, el jodío perro te mira como una persona, ¡criatura!.
Actualmente estamos viviendo en Siete Palmas un barrio de la capital, no se vive mal pero ca’vez que uno puede se echa la escapá pa’ Firgas o cogemo el “Frejose” y nos vamos pa’ Icod, sobre todo por mi suegro que echa de menos aquello, y por uno, pa’ ir a buscar la cajita de vino.
Me dice el wermaste que hasta aquí puedo escribir, ya saben chiquillos que nuestras cosillas del día a día las cuenta uno, en “La Serie “.
Y como dice mi padre, suerte y salud pa’ todos.
LOLINA
Lolina ha sido pa’ mi mi segunda madre, entre otras cosas porque se llama igual que ella, pero sobre todo por su manera de ser, que no digo que no tenga sus cosillas , que las tiene, porque mira que cuando Loli se calienta, no hay quien se arrime a ella, ¡cristiano!, se pone toa josicua.
Como les conté anteriormente, lo mio con ella fué un flechazo, hasta el día de hoy que entoavía uno está enamorao como la primera vez, porque chiquillos, las relación entre marido y mujer debe ser cada día una caja de sorpresas y de respeto mutuo, ese es el secreto de mi éxito y el de ella. Ños, esto me salió del 15.
Ella actualmente trabaja en casa, arreglando a las vecinas, no, no se piensen que es peluquera, es que mi mujer siempre ha sido buena pa’ los estudios y hace dos años se sacó el diploma de masajista o fisioterapeuta pa’ los más fisnos, oh, fíjese usted que yo no me siento de nada, naita, na, mira que estoy to’l santo día con las cajas de agua pa’ rriba y pa’bajo, pero cuando llego a casa hay está mi Loli, me tumba en la camilla (que también la aprovechamos pa’ llevarla a la playa), y cristiano, esa mujer empieza pa’lla y pa’ca, me da cuatro taponasos que me queo rectito como una jarea otra vez.
Mi mujer es una santa, un angelito del señor. ¡Viva Lolina, y vivan las madres y esposas Canarias!.
CARMELO
Yo y mi suegro, perdón, mi suegro y yo nos llevamos b i e n… menos cuando hablamos de fútbol, y sobre todo cuando llega el derbi canario, lo digo porque yo cuando me casé con Lolina hice un juramento, a partir de ese entonces mi corazón estaba dividido entre la U.D. Las Palmas y el C.D. Tenerife, usease, que yo quiero que los dos equipillos ganen siempre, pero…, ¿que pasa cuando llega el gran partido?, hay está Carmelo: “Feluco ven aquí a ver el partido que les vamos a dar un repaso“, y yo: “Carmelo, tu no sabes que yo quiero que gane el mejor o que empanten, o al que más falta le hagan lo puntitos”, y él: “guardame una cría, a quién vas a engañar…“. No le digo, no hay forma, al final me pongo el carrusel y me olvido de todo, y de fondo el ronroneo de mi suegro.
Pero Carmelo me ha enseñado muchas cosas desde que vive con nosotros, por ejemplo a predecir el tiempo, el siempre dice que si te pica el culillo es que va llover, y dicho y hecho, o cuando las cabras comen muy deprisa es que viene tormenta. Y es que mi suegro no es malo, es que él es así, tiene sus días y hay que saberlo entender.
Una de las cosas que él peor lleva es que a mi hijo no le guste el fútbol, dice que la culpa la tengo yo por no regalarle un balón en de chico, pero yo le digo que hoy en día en el futbol no hay na que rascar y que al menos en el baloncesto somos campeones del mundo. Eso sí, usted no le quite el dominó todas las tardes, pa’ él es sagrado, a las cinco de la tarde puntual como una pardela hay va mi hombre cuesta bajo pa’ la sociación de vecinos, cuesta bajo va caminando, pero pa’ rriba siempre lo recojo yo cuando suelto, con el camión de reparto, ¿que como sube al camión? es algo que no podría explicar con palabras, por buscar un parecido, sería como el salto con pertiga en el atletismo pero con bastón, porque Carmelo entoavía a sus años esta ágil como un Perenqué. Luego llegamos a casa y el caballero no suelta la ventana hasta las nueve, hora en que echan los ciegos (cupón de la ONCE) por la teli, momento que aprovecho yo pa’ golisniar un poco a los vecinos.
Carmelo, a pesar de todo, te quiero mi niño.
ECHEDEY
Echedey es el chiquilllo mio, to’l mundo dice que se parece toito al padre, y es que es el niño de mis ojos, aunque al final no quiera seguir la profesión del padre. Lo suyo es el baloncesto, ya yo le he dicho que no me deje los estudios por na del mundo, así que cuando salga del estituto va a hacer la carrera de profesor de educación física, ¡yas coño!, el chiquillo mio profesor, el día que me lo dijo las lagrimas me las bebía. Eche siempre a sido bueno en los estudios, en eso salió a la madre, aunque en este curso se ha relajao un poco, yo creo que ha sido desde que se hecho novia, el dice que va a estudiar a casa de Guaci, pero a mi no me coge, yo se que pa’lla na’mas que vá a bobiar, ¡cristiano!, que todos ya hemos pasado por eso.
Y como les contaba antes a mi chiquillo le gusta el baloncesto o el “basque”, como dice él, ahora mismo esta en el equipillo del barrio, ¡muchacho!, tiene una muñeca del diablo y salta como un conejo, su sueño es jugar en el C.B. Gran Canaria algún día, ¡yas coño!, cierro los ojos y me imagino sentao en ese pabellón infestao de gente y por los altavoces se oye: “Echeeeeeeedey”, se imagina, que orgullo pa’ un padre.
Lo chiquillos enseguía se echan fuera, parece que fué ayer cuando estábamos en el hospital decidiendo el nombre, fuerte discusión tuvimos Lolina y yo, oh, resulta de ser, que yo le quería poner Feluco al chiquillo como marca la tradición en mi familia, pero ella que no, que tenía que llamarse como el padre, fuerte mujer más cabesua, y al final ni Carmelo, ni Feluco, ni ná, le pusimos el nombre del enfermero u ATS que siempre fué tan amable con nosotros en el hospital, Echedey, así se llamaba el muchacho aquel, pero sobre todo me gusto cuando me enteré al cabo de los años que era un nombre guanche. ¡Viva mi tierra guanche!.
GUACIMARA
Guaci es mi yerna, o como dice Eche, es la piva de mi hijo, como ya he mencionado anteriormente, Guaci ya es como de la familia, es la niña que siempre quizo tener Loli pero que nunca llegó.
La chiquilla está estudiando la ESO igual que mi Echedey, usted no sabe lo que me costó a mi entender eso de la ESO, oh, entoavía yo creo que no lo he cogío. Lo cierto es que Guaci quiere ser periodista, mi yerna saliendo en la teli, ¡ños agüita!.
Una de las cosas que más agradezco a Guacimara, es que a modernizado un poco a Loli, ojo, que no quiero decir que mi Lolina no fuera moderna, ni mucho menos, lo que pasa es que desde que ella entró a esta casa, mi mujer se ha puesto un pircin en el ombligo o que si brusin pa’quí, piratas pa’lla, que si unas sesión del pilates ese, que si me voy al solarium, yas coño, no le digo, está echa una pipiola.
Pues eso, bienvenida Guaci a esta santa casa.
CANELO
Canelo se llama realmente Friski, pero mi suegro ende que era un cachorro le cambió el nombre, siempre decía que le pegaba más canelo, que era más canario y que de joven tenía un perro que se llamaba así. El caso es que este ni mucho menos es canelo, es más bien tirando entre marrón y gris, yo siempre he dicho que pa’mi es una mezcla de bardino y ratonero.
Lo que más le gusta a Canelo es cuando lo saca uno a la calle, animalito, fuerte sabedor, cuando llego del trabajo a eso de las ocho, ya está la criatura con la correa puesta y mirando pa’ la puerta, lo que no sé es como coño consigue ponerse la correa el jodio, lo cierto es que se la pone el solito, no le digo, es un perro listo como el diablo.
A Canelo, le gusta la música canaria, oh, fíjese usted que desde que suena el “Islas Canarias” mi hombre se vuelve loco, empieza coño a brincar y a mover la cola to’ privaíto, ya le digo, Canelo lleva el sentimiento canario en la sangre, y por eso creo que su padre fué un bardino.
La dieta de Canelo es variada, y digo variada porque ende chico lo hemos maleducao, mi suegro dice que to’ los perros que el tenía, sobre todo cuando cazaba conejos, solo comían arroz, gofio y leche, el díce que este perro es de josico fino, y yo le digo que no, lo que pasa es que este es de pidigri. El veterinario me ha dicho que tiene sobrepeso, no me extraña naíta, así que ahora mismo Canelo está a dieta, solo se come sus friskis y parece que está hasta más bonito el jodío.
Yo les recomiendo tener siempre un animalito en casa, parece que no pero uno le coge cariño y al final se convierte en uno más de la familia…. “¡¡ CANELO, bajate del sillón !!, dito sea diós eeeh”.


